Reportaje de Herra en la sala Urban Rock Concept, Gasteiz 10-07-2021

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miércoles, 16 de junio de 2021

Crónica de Hamlet en la sala Santana 27, Bilbao 11-06-2021

A veces la vida nos pone a prueba para hacer valer nuestra voluntad de supervivencia, aprender a sobreponernos de forma más rápida y a salir fortalecidos de cada situación adversa. Aceptar la realidad que vivimos a causa de la pandemia no es resignarse, es verla tal como es para afrontarla mejor. Se puede aprender a ser resiliente, aunque no todo el mundo puede hacerlo. Mientras hay bandas que han optado por esperar a que las circunstancias cambien, hay otras atrevidas a reinventarse y luchar por lo que es suyo. No lo habrán tenido nada fácil los madrileños Hamlet a la hora de tomar la decisión de volver a los escenarios, sin poder desplegar toda su contundencia y fuerza, con una gira diferente y teniendo como hándicap la complejidad y la incertidumbre de poderla llevar a cabo íntegramente, así como la reticencia de parte de sus seguidores de ver un concierto sentado, pero como dice el dicho "El que no Arriesga no gana".


No cabe duda que la palabra "arte" adquiere un carisma propio cuando la música suena más desnuda y más cálida, defendiendo lo que eres y lo que haces como una mezcla de equivalencias. Hamlet han sabido reformular el concepto de lo que debe ser un concierto en tiempos de pandemia a la hora de salvaguardar completamente la salud, un envoltorio electroacústico intimista, ensoñador y muy emocional. Una gira especial en muchos aspectos, con un sonido coherente y unas evidentes ganas de gustar, un cuidadoso control de todos y cada uno de los pormenores que conforman las emocionales melodías, constatándose un proceso de preparación muy laborioso a fin de seguir mostrando su amplio bagaje en el mundo de la música y con una magia especial para hacerte valorar el momento que estamos viviendo. Un compromiso con lo auténtico, donde la diversidad de los cambios en todos los matices se puede apreciar en cada composición del repertorio, con un porcentaje preciso de calidad sonora y composición elaborada, esbozando las fronteras de la versatilidad mediante arreglos solventes y sensibilidades musicales que acarician los sentidos. Pocas bandas son capaces de exponer con toda calidez y delicadeza fuertes sensaciones, dando un paso más al frente en la apertura musical, aportando un punto diferente y fresco, y derrochando un magnetismo intangible en calidad técnica para aquellos que saben captar la autenticidad, dejarse llevar por la música.


Una gira donde invitan a romper con lo preconcebido, haciéndote ver otras posibilidades, siendo consecuentes con su evolución y crecimiento, demostrando una amplitud de miras al alcance de muy pocos músicos, plasmando muchas sensaciones desde un comienzo brillante con "Serenarme", "Desaparecer" y "Miénteme", logrando que las emociones fueran las que mandasen sobre nosotros, una asimilación simultánea de diferentes sentidos en un mismo acto perceptivo. Con un vocalista ya muy metido en la descarga, la capacidad de transmisión de la banda adquirió dimensiones superiores en el tramo siguiente con la labilidad emocional contenida en "En Silencio", "Perdóname" y "No Me Arrepiento", esta última con una presentación por parte del vocalista que perfectamente se aúno con el mensaje que alberga, perder a alguien supone a veces, quedar atrapados en el enfado permanente, tienes que creer en ti mismo cuando nadie más lo haga. Una perfecta simbiosis con el resto de sus compañeros, creando atrayentes estructuras sónicas envueltos en el mismo halo.


El público daba muestras de estar volando entre nubes, aplaudiendo, silbando y coreando el nombre de la banda, sin oponerse en entrar en la atmósfera mágica que poco a poco iba creándose, tan especial como adictiva. Un entramado instrumental que fue creciendo en riqueza, impresionantes tesituras vocales y conmovedores arreglos, una fase intermedia con impresionantes declaraciones de intenciones en fusión de fuerza y sensibilidad en "Salvajes", "El Color De Los Pañuelos" y "No Soy igual", donde la sinceridad acechó de nuevo en las palabras de Molly "Mientras no cambien las circunstancias y pueda la gente estar en los conciertos de pie, cantando y saltando, ellos seguirán con este formato, disfrutarlo del mismo modo que lo hacemos nosotros", a pesar a romper con lo prometido hace unos años entre ellos, de no llevar a cabo ningún concierto acústico tras la no muy buena experiencia vivida en el primer intento, el 28 de diciembre de 2018 en el Teatro Cofidis Alcázar (Madrid), dejando para el tramo final un ápice mayor de calidad técnica en ejecución "No Se Decir Adiós", "Antes y Después" e "Imaginé", agradeciendo en el trascurso de los bises a una pareja sentada (Sara y Javi) su apoyo constante desde hace 20 años. Un sonido embadurnado de esencias con un brillo conjunto que marca cada instante. fruto de su afán de no quedarse en la comodidad de lo establecido.





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